2001 El Planeta de los Simios

Llegando los monos

 

La historia es parecida pero no igual. El recuerdo de la homónima aún está latente para unos cuantos espectadores, pero una inmensa mayoría nunca vio a Charlton Heston semidesnudo en la película original del ‘68. Este film de Tim Burton está dirigido a esos nuevos espectadores, que tal vez ni siquiera sepan quién es Heston. Aunque el lector no lo crea, los hay.

 

En el año 2029, un astronauta que acude sin permiso a una misión de rescate se pierde en una tormenta eléctrica, su nave aterriza en medio de una selva oscura y se hunde en un pequeño lago. Repentinamente, se encuentra con un grupo de humanos de aspecto primitivo que huye de un manada de simios salvajes que quiere cazarlos. Leo no entiende qué ocurre, pero su instinto de supervivencia lo obliga tambien a correr. De nada sirve: todos son enjaulados y llevados a una ciudad levantada en las rocas, un pequeño mundo dominado por simios que someten a la raza humana, hablan y se comportan como los seres que esclavizan. Incluso viven en una sociedad que posee características similares a la nuestra, aunque un presumible sistema de castas se deja entrever.

 

Leo se encuentra encarcelado junto con la familia de Daena, una deliciosa y valiente mujer rubia al estilo “Sports Illustrated”. Por otra parte Ari, una chimpancé culta, bella e inteligente se fijará en él y tratará de ayudarlo. El objetivo es escapar y volver al lugar donde cayo la nave para… Contar más, sería un sacrilegio.

En el terreno de las remakes, este parece ser un buen ejemplo de un film que supera al film primigenio (la comparación es horrenda, pero inevitable) y ya devenido en clásico. Es cierto, la escena de la Estatua de la Libertad a medio enterrar en la arena mientras Heston insulta con rabia a los responsables… es imborrable y entrañable; pero hay que reconocer que es la melancolía por aquellos tiempos frescos y juveniles la que se hunde en lo más profundo de nuestra mente y no deja percibir lo bizarras, aburridas, mal dirigidas o pésimamente actuadas que estaban ciertas películas o series de TV.

El guión de este film es simple pero efectivo, tiene mucho humor negro, de ese que no arranca carcajadas pero que esconde una ironía detrás; además guarda un interlineado para aquellos que buscan resolver crucigramas sociológicos frente a la pantalla. Es uno que remite a la discriminación, a la lucha de clases y a otros problemas o enfermadades que dejan en los habitantes de nuestra sociedad recuerdos “placenteros”. Los simios no tienen en sus líneas un discurso sofisticado, eso sí sería pretencioso, aunque a ellos no les gusta la palabra “mono” porque suena peyorativa.

 

Thade, persoanje de la pel�cula

 

Las actuaciones son excelentes, incluso algunas personalidades se pueden reconocer detrás del magnífico maquillaje. Lograr que un grupo de hombres disfrasados de monos se siente a un mesa para cenar sin estallar de la risa es un éxito y Burton sale sin problemas de la prueba. El maquillaje, el diseño de producción son excelentes, al igual que el vestuario simiesco.

 

“El planeta de los simios” es un film actual pero que pertenece al cine que se hacía antes, cuando el cine era un “espectáculo”. La función principal era entretener y divertir al espectador. En el film había ciertos elementos que el espectador podía reconocer fácilmente, así se producía la complicidad que ayudaba a soportar cualquier temática. El discurso no tenía resabios de un speech Fucaultiano, apelaba a los valores archiconocidos y simples que un par de adinerados productores de Hollywood reflotaban frente a frente, en una oficina con ventilador de techo y palmeras visibles desde la ventana.

 

Sería un pecado pasar por alto la escena en la que Burton rinde un pequeño “homenaje” a la película del ‘68. Sería un pecado no saber que el padre moribundo de Thade es Heston y que dice casi las mismas líneas enunciadas por él en aquel entonces, cuando ve la estatua de la libertad. Uno de los detalles que sólo los seguidores podrán apreciar. Al igual que el de la escena en el campamento simio con el lago: ese es el Lago Powell, presente en la original; o el que la mujer con la que Leo habla cuando es trasladado a la ciudad simia es Linda Harrison, o mejor dicho Nova, la linda chica que se convierte en compañera de Heston. Etcétera. Pero no sólo hay “homenajes”, también hay citas que el espectador atento disfrutará al encontrar.

 

Para muchos, está versión será “una falta de respeto”. A otros, les parecerá “muy tímida”. No obstante, suponer que con una remake de un clásico como éste un director puede “pensarlo” o “construirlo” desde cualquier lugar de su imaginación, es de una ingenuidad atroz. No debe haber nada más convencional que una superproducción. Los límites son tan rígidos y los peligros tan grandes que un resultado como el de esta versión es más que positivo. Este es absolutamente el mejor film de simios parlantes que se ha filmado hasta hoy.

 

En el terreno comercial, el film ganó casi 70 millones en su primer fin de semana en los Estados Unidos, lo que le asegura al director un poco más de libertad a la hora de negociar el corte final de su siguiente película. Burton puede sonreir y respirar tranquilo: la tijera esta vez quedó de su lado.

 

 

            Andrés San Martín

 

 

 

 

 

 

 

 

~ por Juliet en abril 21, 2008.

Una respuesta to “2001 El Planeta de los Simios”

  1. pero porque no explican que fue lo que paso cuando el astronauta regresa a la tierra y se encuentra que todos son simios, expliquen por favor

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