Alicia de maravilla

Para los amantes de Alicia, o para todos aquellos curiosos que aún no le encuentran significado, les dejó parte de un artículo que salió en el periódico El País de Colombia y que analiza y desdibuja todos los aspectos tanto del libro de Lewis Carroll, como a la Alicia de carne y hueso; con especial referencia a la nueva película de Tim Burton.

 FUENTE: Elpaís.com.co

 Alicia de maravilla

Por Isabel Peláez

 Lewis Carroll tomó a una niña de carne y hueso y la hizo vivir para siempre en ‘el país de las maravillas’. Entramos al mundo de Alicia, el mágico personaje de cuento que ahora es llevado a la pantalla grande por Tim Burton.

 1. La de verdad

 Antes de entrar al País de las Maravillas… Antes, mucho antes de toparse con el Conejo Blanco que mascullaba nervioso: «¡Válganme mis orejas y bigotes, qué tarde se me está haciendo!». Y poco antes también de encogerse hasta medir 25 centímetros, para pasar por una puertecita y meterse en un maravilloso jardín, Alicia era una niña de 4 años que deslumbraba a un joven matemático de 20, Charles Dodgson, más conocido como Lewis Carroll.

Carroll conoció a Alice Pleasance Liddell en 1856, en el primero de muchos paseos que el escritor inglés compartió con ella y con el padre de la niña, Henry Liddell, un diácono amigo suyo quien, al igual que él, era profesor de la escuela Christ Church, en Oxford.

Dicen que la primera en escuchar el cuento del ‘país de las maravillas’ fue la propia Alicia, pues ella misma, en un paseo por el Támesis, el 4 de julio de 1862, le pidió a Lewis que les contara a ella y a sus hermanas Lorina, de 13 años, y Edith, de 8, una historia. El improvisó narrando las aventuras de una niña que caía en la madriguera de un conejo. El cuento le encantó tanto a Alicia que le pidió a él que lo escribiera. Y él, en la Navidad de 1863, se lo entregó lustrado por el mismo.

 Este amor que pudiera parecer platónico entre Lewis y la pequeña, fue calificado por escritores posteriores a Carroll, como Morton Cohen, Edward Wakeling y Karoline Leach, como pedofilia. A eso se suma que, luego de la muerte del escritor, se hallaron en su casa fotografías de niñas, que incluían a las tres hermanas Liddell. “Algunos padres de las niñas fueron a quejarse a las comisarías, pero ellas declararon que él no les hacía nada”, cuenta el escritor José Luis Díaz Granados.

 Se especula que la mamá de Alice desaprobaba la relación de su hija con Dodgson. Y que él pidió la mano de ella o hizo una insinuación que disgustó a la familia.

 “El sicoanálisis habla de una incapacidad para amar, que padecía Carroll y que sublimó en escribir cuentos que narraba a Alicia y su hermana. Todos sus personajes pueden simbolizar mundos deseados, donde se realizaba lo que en su realidad de ecuaciones y cálculos no podía hallar”, afirma el escritor Celso Román. “Yo diría que fue un hombre creció con una exagerada timidez, y que por dentro siguió siendo un niño con una inmensa capacidad de soñar”, continúa.

 Obsesión o no, Alicia fue musa de inspiración de Carroll para crear el libro para niños más caro hasta hoy. En 1998, un ejemplar de la primera edición se subastó por US$1,5 millones. Carroll pensó llamarlo: ‘Las aventuras subterráneas de Alicia’, pero al sonarle escolar, prefirió: ‘Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas’, como lo publicó en 1865, ilustrado por John Tenniel, y traducido a lenguas tan minoritarias como el esperanto. Ante el éxito avasallador de su obra, Carrol preparaba una secuela que saldría a la venta seis años más tarde: ‘A través del espejo y lo que Alicia encontró por ahí’.

 La verdadera Alicia se casó con un compañero de colegio, Reginald Gervis Hargreaves, con quien tuvo tres hijos. Aún así, ella y Lewis siguieron en contacto por cartas. La última, dicen, data de 1892.

También se cuenta que la vida de la Alicia de carne y hueso no fue “una maravilla”. Sus hijos mayores, Alan y Leopold, se enlistaron en el ejército y murieron en la Primera Guerra Mundial. Y Caryl, el menor, despilfarró la fortuna de sus padres, por lo que Alice, ya viuda, tuvo que subastar aquel manuscrito de Carroll.

En 1932 muchos vieron aparecer en público a la figura de cuento, en un homenaje que hizo la Universidad de Columbia por el centenario del natalicio de Lewis. No era la niña vital que se enfrentaba a los peligros, luego de tomar el té con el Sombrerero Loco, sino una viejecita que a sus 80 años recibía el honoris causa.

 La musa que inspiró el cuento más enigmático de la literatura inglesa murió a los 82 años, el 16 de noviembre de 1934, no sin confesarle en una carta a su sobrina Rhoda su hastío de ser un personaje de cuento: “estoy cansada de ser Alicia”.

 

2. Crecer y encogerse

 … (Díaz Granados) Fue hasta la adolescencia que vino a conocer a la ‘Alicia’ de Lewis Carroll. “Me di cuenta que es de la más alta literatura. No tiene nada que ver con la literatura infantil, es un clásico. Para quienes conocen a fondo el inglés, esta obra está escrita en un idioma de lo más elegante, de lo más hermoso, de la tradición anglosajona”.

 Incluso, Díaz Granados admite que ese “hermoso universo” que creó Carroll, lo influenció al punto de rendirle un pequeño homenaje en su libro ‘Las puertas del infierno’, finalista del premio de literatura Rómulo Gallego, en 1987.

 Para un colega suyo, el escritor Celso Román: “el máximo aporte de Alicia, ha sido esa posibilidad de descubrir esa otra realidad -que viene a ser como una cuarta dimensión- a través de la palabra escrita. Su carácter de matemático acaso lo haya llevado a hacernos vivir el universo de las ecuaciones donde los acertijos tienen siempre respuestas inesperadas. Eso es lo que más disfrutan los niños, sin necesidad de racionalizar: sencillamente las cosas maravillosas ocurren y sobrepasan la lógica cotidiana”. ¿O qué adulto se imaginaría un juego de croquet donde en vez de bolas, se usen erizos; en vez de mazos, flamencos; y donde los naipes se pongan en cuatro patas para marcar el curso del juego?

 

3. De Lewis a Burton

 “Para mí, un corsé es como un bacalao”. “Tuve una visión: vi a todas las mujeres con pantalones y a los hombres sin vestido”. “Estaba pensando cómo sería volar”. Así habla la Alicia de Tim Burton, en la versión cinematográfica que este director hizo de ‘Alicia en el país de las maravillas’, donde se incluyen además nuevas palabras como “pismitado”, “pashtubel” y “quilvayabien”.

 En la película hay un juego del lenguaje, que usó Lewis Carroll en su obra, según el escritor Celso Román: “Con las características de retruécanos de la Inglaterra Victoriana -cuando las cosas no se podían decir ni expresar directamente-“. Ese, dice Román, “fue el camino para que el escritor se aventurara a trastocar la realidad haciendo hablar a los animales y a las cosas, a veces deformando la cotidianidad como si se tratara de una de esas enrevesadas fórmulas matemáticas que proponen hechos imposibles”.

 En el largometraje de Burton, donde la niña blanca y rubia, de traje celeste es la actriz Mia Wasikowska, acompañada de Johnny Depp, como el Sombrerero Loco. Y así como el libro, ya ha dado sus frutos. En su fin de semana de estreno se convirtió en la película de Disney más taquillera en México. Y cuadriplicó la mayor apertura lograda por Burton, con US$68 millones.

 

En cine

 Desde 1903, fecha de su primera adaptación cinematográfica, a cargo de Cecil Hepworth, el libro ha sido llevado al cine más de una decena de veces.

 En dibujos animados.

 Es muy conocida la versión de dibujos animados producida por Walt Disney en 1951. Fue dirigida por Clyde Geromini. Combina elementos de la novela original y de su secuela, ‘A través del espejo’.

 Parodias cinematográficas.

 La obra de Lewis Carroll ha sido también inspiración para muchas parodias. En 1988 el artista surrealista checo Jan Švankmajer (quien influenció a Tim Burton) realizó una versión muy libre de la obra en la película que lleva por título ‘Neco z Alenky o Alice’.

 Con Cary Grant. Norman Z. McLeod, hizo en 1933 una versión con Cary Grant y Gary Cooper.

 Y la de Tim Burton. En 2010.

 

Personajes y símbolos

 El Conejo Blanco: Perseguido por el reloj, atormentado por el tiempo, simboliza burlonamente al hombre que vive obsesionado por los minutos.

 La Oruga Azul: Fuma y razona. Representa el tomar la mayor distancia de la realidad. Destaca la importancia del sueño.

 El Gato Cheshire: El gato sonriente que aparece y desaparece a su voluntad. Y mediante conversaciones paradójicas de tintes filosóficos entretiene a Alicia.

 La Liebre de Marzo: Mes del amor para las liebres.

 El Sombrerero Loco: Invita a la locura, como el más cuerdo de los estados.

 La Reina de Corazones: Representa al absolutismo monárquico, el uso indiscriminado del poder, una crueldad desmedida.

 

¿Qué sabe del mundo de Alicia?

 1. ¿Qué orden repite la Reina de Corazones?

 a. Lacayos, traigan mi pastel.

 b. Quiero ver a Alicia.

 c. ¡Que le corten la cabeza!

 

2. ¿Qué hace el Gato que a todos asombra?

  a. Jugar al croquet.

 b. Desaparecer su cuerpo, pero no su cabeza.

 c. Matar a la Reina de Corazones.

 

3. ¿Qué dice el frasco que se encuentra Alicia?

  a. Peligro, no beber.

 b. Esta pócima te hará crecer.

 c. Bébeme.

 

4. ¿Qué hora es siempre para la Liebre y el Sombrerero?

 a. Las 10:00 a.m.

 b. Las 12:00 m.

 c. Las 6:00 p.m.

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~ por juliet en marzo 15, 2010.

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